diumenge, 13 d’abril de 2008

Escola2018, Escuela2018, Ikastola2018

Tengo pendiente responder a un meme, a propósito de una iniciativa loable (ved). Se trata de definir las directrices de la escuela que queremos para dentro de 10 años. O lo que es lo mismo, responder a la pregunta: ¿Cómo quiero que sea la escuela en el 2018?

Sueña y propón. Así reza uno de los puntos. Éste es el esbozo de mi sueño:

1. AL LLEGAR. Quisiera levantarme y acudir a un centro limpio. Entrar en unas aulas limpias. Saber que año tras año reciben una mano de pintura, que no hay averías en la calefacción... El hábitat condiciona el desarrollo del individuo. ¿Por qué esta máxima no se cumple en el ámbito educativo?
Propongo que las administraciones separen en sus partidas económicas los gastos de mantenimiento (luz, calefacción...) de los de material educativo.
¿O alguno de vosotros ha visto grietas, cerraduras rotas... en las dependencias de las Delegaciones Educativas?
A falta de dinero, un parche: ¿Y si cada grupo-clase pinta su aula y se la hace suya? ¿Y si pedimos la colaboración de los padres?

2. CON LOS ALUMNOS. Quisiera trabajar en aulas-loft (la acuñación es mía, aunque no sé si es demasiado feliz). Acudir al encuentro de mis alumnos en espacios amplios y espaciosos en los que poder ubicar mesas de trabajo, armarios con material, una pequeña biblioteca, y en las que la presencia de los ordenadores no obstaculizara la relación entre los alumnos y el profesor. Yo no quiero pupitres con ordenadores, de veras que no. El "one to one", un ordenador por alumno, no me parece en sí mismo un avance. Mi sueño es trabajar con los alumnos por proyectos y usar las herramientas TIC como un apoyo necesario de nuestro trabajo.

3. CON LOS PROFESORES. Quisiera formar equipo con profesores de otras áreas con los cuales programar proyectos basados en las inteligencias múltiples. Y abrir las aulas al exterior. Acabar con la distinción entre actividades lectivas y extraescolares (¿Acaso las actividades extraescolares no son también lectivas?).
La estructura organizativa de los centros de secundaria prevé reuniones semanales de equipos docentes, pero son insuficientes. Deberían distinguirse las reuniones de programación de las de otros asuntos (disciplina...). Es parte de mi sueño, hablar de pedagogía más que de cuestiones burocráticas (expedientes, entrevistas...). Y una vez a la semana, valorar colectivamente el trabajo realizado, revisar los materiales, rediseñarlos si es preciso, programar nuevos proyectos... sin que esto suponga una carga horaria (pues muchos no están dispuestos a asumirla).

4. EN LA CALLE. Quisiera llegar a casa sabiendo que mis alumnos han aprendido a ser buenos ciudadanos. Personas con espíritu crítico, aptas para afrontar retos personales y también para trabajar en equipo.

Mi sueño educativo es también un sueño social. Quisiera un sociedad limpia, habitable y cívica.


escola2018



http://apiedeaula.blogspot.com/2008/04/escola2018-escuela2018-ikastola2018.html


Lourdes Domenech